Este espejo que les voy a mostrar hoy es la "lavada de cara" del mismo proyecto, que hice hace más de
20 años para mis tías, en la época en que vivía con ellas. Yo tendría 17 o 18 años...saquen la cuenta.
20 años para mis tías, en la época en que vivía con ellas. Yo tendría 17 o 18 años...saquen la cuenta.
Y era mi aporte al Finde Frugal #100
Pero la alineación planetaria no lo permitió, y como más vale tarde que nunca,
se los muestro hoy.
Si hubiese sido por mí, lo pintaba en color peltre
Pero las tías querían dorado ( hace 20 años...y ahora también) y dorado fue.
El marco es de esos antiguos tipo fórmica, de los que tenían un vidrio curvo,
pero cuando yo lo encontré, el vidrio no estaba.
Así que decidí fingir un metal repujado con lo que tenía más a mano:
Tuve que seleccionar los fideos, porque algunos estaban rotos o tenían formas irregulares
Y los fui pegando en el marco con cemento de contacto
Primera vuelta (se ven las marcas de los fideos originales)
Segunda vuelta
Y pegando los más grandes, me quedé sin cemento de contacto
Seguí con pistola de silicona
Como las ganas de terminar rápido eran más poderosas que el protocolo a seguir en caso de pintar marcos, le dejé el espejo puesto, y lo cubrí con papel
Al patio con el aerosol y el mantel viejo de usos varios
Saco el papel, y me pongo a pensar dónde lo pondría si se quedara en casa.
Tal vez en la habitación multifunción
O en el living, debajo de la escalera
Pero no apoyado, sino colgando sobre el mueble
Pero de algo estoy segura:
Si se quedara en casa, lo pintaría color peltre ;)
Con este trabajo me sumo al Finde Frugal #119 , donde seguro hay muchísima inspiración para compartir.
¡Que terminen bien la semana!!








